la chaqueta de punto

La vida es así. Cuando subí la entrada de la ensalada republicana, no sabía nada aún de la muerte de Marcelino Camacho. Hoy, día en el que los periódicos están llenos de artículos, de fotos de homenajes, parece frívolo haberla subido. Pero la vida es así. De repente llegan noticias que conmueven, en el ámbito político, en el social y en el simplemente humano, ahí quizá donde más. Ver en la galería de fotos de El País el beso que da Santiago Carrillo a Josefina es simplemente humano y simplemente conmovedor.

Yo no sabía que hubo gente que en su tiempo se rió de Marcelino Camacho por llevar siempre chaqueta de punto. Quiero suponer que se les quitó la risa cuando él les comentó que el se las solía poner porque mientras estuvo encarcelado su mujer le llevaba las chaquetas de punto que ella le hacía. Juanjo me lo contó hoy.

Se publica en El País  una foto de Marcelino con su mujer, en la que él lleva una chaqueta de punto que supongo que ella le ha hecho. Me saltaron las largimas al ver que ella llevaba esta chaqueta de punto en su despedida en homenaje a un amor de toda una vida.

Cuando se suman las ausencias (Delibes, Saramago, Labordeta, Camacho….) es cuando uno se da cuenta que una generación se va y que somos nosotros los que quedamos en primera fila, en todos los ámbitos. Que nos salga bien. Que estemos a la altura de los que nos sirvieron de ejemplo de lucha, de reivindicación, de constancia, de idealismo, de convicción, de integridad, de……..  Y que no los olvidemos.

 

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3 Antworten zu la chaqueta de punto

  1. Danixa sagt:

    absolutamente de acuerdo. Ojalá alguien algún día nos recuerde „por usar chaquetas de punto tejidas por nuestro ser amado“.

  2. Rosa sagt:

    Es la primera vez en mi vida que voy a visitar una capilla ardiente, pero esta mañana me lo pedía la nostalgia, el miedo a que con todos estos personajes que nos dejan se vaya una atmósfera que fue real, una dignidad en el vivir y el estar que cada vez cuesta más reconocer en las figuras que hoy ocupan el espacio público imponiéndole su estilo de nuevos ricos, su elegancia afectada, y sus lemas de „salvese quien pueda“ y „todo por la tajada…“
    Se empieza a dibujar nuestro perfil sociológico generacional y cuesta encontrar en él rasgos de los que sentirse orgulloso…

    • amilde sagt:

      Me gustaría poder estar ahí. Tienes tanta razón. Intentaremos no defraudar ni a los que luchaban por abrirnos camino, ni los que vienen detrás confiando en que el camino que abrimos es el de la honestidad, de la sinceridad, de la humildad, de la igualdad y de la generosidad, ni a nosotros mismos. Un abrazo.

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