Portugal _ Spanien
(de) Das, worauf wir da zusteuern, ist die Brücke über den Guadiana, der über eine Strecke die natürliche Grenze zwischen Portugal und Spanien bildet. Ich gebe es zu: ich hatte einen Frosch im Hals, denn für mich war es keine gewöhnliche Weiterreise an einen neuen Standort, es war, innerhalb des Projektes, nicht nur definitiv der Abschluss des ersten Reiseabschnitts Nord-Süd, sondern es war der erste Abschluss meiner Reise durch ein europäisches Land. Mit der Fahrt über die Brücke enden 16 Monate Portugal. Zurück bleiben wunderbare Orte und beeindruckende Landschaften, die ich erkunden durfte; mit mir mit nehme ich die Erinnerung an viele, viele interessante Begegnungen und Gespräche, geteilte Gedanken und Erfahrungen, Bekanntschaften und Freundschaften.
(es) Hacia donde nos dirigimos es el puente sobre el Guadiana, que a lo largo de un buen trecho constituye la frontera natural entre Portugal y España. Lo admito: tenía un nudo en la garganta, porque para mí no se trataba de un simple traslado a un nuevo destino, sino que, dentro del proyecto, no solo era definitivamente el final de la primera etapa del viaje de norte a sur, sino también la primera conclusión de mi recorrido por un país europeo. Con el cruce del puente concluyen 16 meses en Portugal. Dejo atrás lugares maravillosos y paisajes impresionantes que tuve la oportunidad de explorar; me llevo conmigo el recuerdo de muchos, muchos encuentros y conversaciones interesantes, pensamientos y experiencias compartidas, conocidos y amistades.
(de) Ich verlasse Portugal mit einem tiefen Gefühl der Dankbarkeit für all die Erfahrungen, die ich dort machen durfte, aber auch mit vielen Fragen und einer noch größeren Demut, als zu Beginn der Reise, weil ich in den etwas mehr als zwei Jahren, die nun hinter uns liegen gemerkt habe, wie anspruchsvoll dieses Projekt ist und wie groß die Abhängigkeit von vielen Faktoren ist, die nicht in meiner Hand liegen. Zum Beispiel hätte ich nicht im Traum gedacht, dass ich so lange für den ersten Reiseabschnitt brauchen würde. Inzwischen antworte ich auf die häufig gestellte Frage, wie lange ich denn gedenke, unterwegs zu sein, dass ich keine Ahnung habe, wie lange und noch weniger wie weit, dass ich nur weiss, wann ich begonnen habe, wo ich war und vor allem, wo ich gerade bin. Und es gelingt mir inzwischen sehr gut, mich nicht durch irgendwelche Erwartungshaltungen, auch nicht durch meine eigenen stressen zu lassen. Und das ist gut so, da bin ich auch etwas stolz drauf.
Auch hatte ich anfangs gedacht, dass bezüglich der beiden großen Herausforderung: Suche nach Standort und Suche nach Transportmöglichkeit, zweitere die größere sein würde. Ich habe gelernt, dass dem nicht so ist, unter anderem weil beim Transport, wenn alle Stricke reisen, immer die Möglichkeit besteht, jemanden zu beauftragen. Das geht bei der Standortsuche nicht. Mir sitzt das halbe Jahr Suche entlang der Algarve noch in den Knochen, das gebe ich zu, aber ehrlich gesagt, wenn ich zurückblicke, dann hat diese Herausforderung, und jetzt nenn ich sie mal Schwierigkeit, denn als solche hat sie sich gezeigt, das Projekt die ganze Zeit über begleitet. Das habe ich unterschätzt. Daher bin ich all denjenigen unendlich dankbar, die das KUKUmobil als Botschafter:innen, als Vermittler:innen, als Fürsprecher:innen unterstützt haben. Ohne persönliche Kontakte wäre dieses Projekt zum Scheitern verurteilt. Das Anklopfen mit Website, Dossier und nettem Schreiben an die Türen entsprechender Verwaltungsstellen reicht meist nicht aus und finden kein offenes Ohr, wenn nicht jemand die Tür vorher schon einmal geöffnet hat. Meine Dankbarkeit an diejenigen, die es getan haben und hoffentlich noch tun werden paart sich mit der Traurigkeit darüber, dass dem so ist. Als überzeugte Nomadin würde ich mir wünschen, dass es für Dazukommende, auch für Durchreisende, einfacher wäre, für die Zeit ihres Daseins die Möglichkeit zu bekommen, Teil zu haben und Teil zu sein. Das braucht durchlässige, fließende Strukturen und das Gegenteil ist oft der Fall.
Auch habe ich gelernt, oder bin zu der Überzeugung gekommen, dass das sehr offene und flexible Format, für das das KUKUmobil steht, wenn es darum geht, was es sucht und was es bietet, was es braucht und was es kann, und wie man es unterstützen kann, und von dem ich dachte, es würde alles einfacher machen, genau das Gegenteil bewirkt. Ich vermute inzwischen, dass es wesentlich einfacher wäre, das KUKUmobil als Angebot zu formulieren, das man „einkaufen“ kann. Aber das möchte ich nicht. Ich möchte an jedem Ort frei aushandeln, was geht und was nicht geht, was passt und was nicht passt….. Wie bei einem Baukasten mit vielen bunten formverschiedenen Steinen, oder bei einem Kaleidoskop……
(es) Me voy de Portugal con un profundo sentimiento de gratitud por todas las experiencias que he podido vivir allí, pero también con muchas preguntas y una humildad aún mayor que al comienzo del viaje, porque en los poco más de dos años que ya han pasado me he dado cuenta de lo exigente que es este proyecto y de lo mucho que depende de muchos factores que escapan a mi control. Por ejemplo, nunca hubiera imaginado que tardaría tanto en completar la primera etapa del viaje. Ahora, cuando me preguntan —como suele ocurrir a menudo— cuánto tiempo pienso estar de viaje, respondo que no tengo ni idea de cuánto tiempo ni, mucho menos, de hasta dónde llegaré; que solo sé cuándo empecé, dónde he estado y, sobre todo, dónde estoy ahora. Y entretanto he conseguido no dejarme estresar por las expectativas ajenas, ni siquiera las mías propias. Y eso está bien, incluso estoy un poco orgullosa de ello.
Al principio también pensaba que, de los dos grandes retos —la búsqueda de una parada y la búsqueda de un medio de transporte—, el segundo sería el más difícil. He aprendido que no es así, entre otras cosas porque, en lo que respecta al transporte, si todo sale mal, siempre existe la posibilidad de contratar a alguien. Eso no es posible en la búsqueda de una parada. Aún tengo en los hueses esos seis meses de búsqueda a lo largo del Algarve, lo admito, pero, sinceramente, cuando echo la vista atrás, ese reto —y ahora lo llamaré dificultad, porque como tal se ha mostrado— ha acompañado al proyecto durante todo el tiempo. Lo subestimé, lo reconozco. Por eso estoy infinitamente agradecida a todas aquellas personas que han apoyado al KUKUmobil como embajadores, mediadores y portavoces. Sin contactos personales, este proyecto estaría condenado al fracaso. Llamar a las puertas de las oficinas administrativas pertinentes solo con una página web, un dossier y una carta amable no suele ser suficiente y no se encuentra una oreja atenta si alguien no ha abierto la puerta antes. Mi gratitud hacia quienes lo han hecho y, espero, lo seguirán haciendo, va acompañada de la tristeza de que así sea. Como nómada convencida, me gustaría que para los recién llegados, y también para los de paso, fuera más fácil tener la oportunidad de participar y formar parte de la sociedad durante el tiempo que estén en el lugar. Para ello se necesitan estructuras flexibles y fluidas, pero a menudo ocurre justo lo contrario.
También he aprendido, o más bien he llegado a la conclusión, de que el formato tan abierto y flexible que caracteriza al KUKUmobil —en lo que respecta a lo que busca y lo que ofrece, lo que necesita y lo que puede hacer, y cómo se le puede apoyar—, y que yo pensaba que lo simplificaría todo, tiene precisamente el efecto contrario. Ahora sospecho que sería mucho más sencillo formular el KUKUmobil como una oferta con unos cuantos llamemoslo „productos“ concretos que se puedan «comprar». Pero eso no es lo que quiero. Quiero negociar libremente en cada lugar lo que es posible y lo que no, lo que encaja y lo que no… Como en un juego de construcción con muchas piezas de colores y formas diferentes, o como en un caleidoscopio……





