Sehnsuchtsorte _ I
(de) Mein erster Blick nach dem Wachwerden geht zur Picota. Das ist zwar „nur“ die zweithöchste Erhebung an der Algarve, aber meiner Meinung nach wesentlich schöner als der vielbesuchte Fóia. Inzwischen habe ich, glaub ich, alle Wege erkundet, die dort hinauf führen. Leider ist keiner mit Aufzug dabei. Sie unterscheiden sich dahingehend, dass sie mal mehr, mal weniger durch Eukalyptuswälder führen, dass es Pfade, Schotterwege oder asphaltierte Strassen sind und die Steigung, und wenn ich sage Steigung, dann meine ich das genau so, etwas früher oder später kommt. Aber kommen tut sie.
(es) Lo primero que veo al despertarme es la Picota. Aunque «solo» es la segunda cima más alta del Algarve, en mi opinión es mucho, muchísimo más bonita que la tan visitada Fóia. Creo que ya he explorado todos los caminos que llevan hasta allí. Por desgracia, ninguno tiene ascensor. Se diferencian en que a veces atraviesan más y otras menos bosques de eucaliptos, en que son senderos, caminos de gravilla o carreteras asfaltadas, y que todos tienen pendiente; y cuando digo pendiente, lo digo en serio: llega más tarde o temprano, pero llegar, llega.
(de) Und bei einer dieser Wanderungen habe ich ihn entdeckt, rein zufällig: einen Ort, an dem ich eine besondere Zugehörigkeit spüre. Wandern hat, wie alle Lebensweisen auf der Welt, seine Vor- und Nachteile. Ein Vorteil ist, dass man viele und auch viele wunderbare Orte kennenlernt; ein Nachteil ist, dass man sich darum bemüht, oder bemühen sollte, sein Herz nicht zu sehr an einen Ort zu hängen, um einem selbst den Aufbruch nicht allzu schwer zu machen, wenn die Zeit gekommen ist.
Aber ab und an erlaube ich mir den kleinen Luxus, offen zu sein für das Gefühl: „Wäre das ein Ort, an dem ich mir vorstellen könnte, zu bleiben…….?“ Manchmal überkommt mich dieses Gefühl auch unerwartet und vollkommen irrational. Manchmal an Orten, die, nüchtern betrachtet, nicht viel von dem in sich vereinen, was ich von solch einem Ort erwarten würde, zum Beispiel eine gute Erreichbarkeit, auch dann, wenn der Körper altersbedingt nicht mehr so fit sein wird, wie er es jetzt glücklicherweise noch ist.
(es) Y fue en una de esas excursiones donde lo descubrí, por pura casualidad: un lugar con el que siento una conexión especial. El nomadismo, como todos los estilos de vida del mundo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Una ventaja es que se llegan a conocer muchos lugares, algunos de ellos maravillosos; una desventaja es que uno se esfuerza, o debería esforzarse, por no encariñarse demasiado con un lugar, para no hacerse la partida demasiado difícil a uno mismo cuando llegue el momento.
Pero de vez en cuando me permito el pequeño lujo de estar abierta a la sensación: «¿Sería este un lugar en el que me podría imaginar quedarme…?» A veces, este sentimiento me invade de forma inesperada y totalmente irracional. A veces en lugares que, vistos con objetividad, no reúnen gran parte de lo que esperaría de un lugar así, por ejemplo, una buena accesibilidad, incluso cuando el cuerpo, debido a la edad, ya no esté tan en forma como, afortunadamente, lo está ahora.
(de) Dieser Ort, der sich in die Falte unterhalb des Picota schmiegt und zum Ziel meiner täglichen Wanderungen geworden ist, ist alles andere als leicht erreichbar. Es gibt auch nicht viel mehr als eine kleine Ruine und einige verwilderte Terrassen mit alten Kastanien, Feigen, einem großen Lorbeerbaum, einem kleinen Bach…… Vielleicht gerade weil mein Verstand weiss, dass es nie sein wird, lässt es meine Seele baumeln und mich träumen davon, wie es wäre, hier zu leben, mit einem kleine Garten, ein paar Schafen, einem oder zwei Eseln, ein paar Hühnern und, natürlich, meinem Webstuhl…… in einem kleinen einfachen Häuschen, das aber gut gefeit ist gegen Feuchtigkeit, Kälte und Hitze. Mit einem Süppchen, das gemütlich vor sich hin köchelt auf einem Herd, in dem ein stetes Feuerchen brennt. Das klingt voll „kitschig“, ich weiss. ABER, wenn ich da am Nachmittag sitze und die Sonne das schweissnasse T-Shirt trocknet, wenn ich meine Feigen, mein Brot und den Käse raushole und begleitet vom Abendgezwitscher der Vögel dort darauf warte, dass die Sonne hinter dem Foia verschwindet, dann geht für einen kurzen Moment mein Herz auf…….
(es) Este lugar, que se acurruca en el pliegue bajo el Picota y se ha convertido en el destino de mis caminatas diarias, no es nada fácil de alcanzar. Tampoco hay mucho más que una pequeña ruina y unas cuantas terrazas abandonadas con viejos castaños, higueras, un gran laurel, un pequeño arroyo…… Quizás precisamente porque mi mente sabe que nunca será así, deja que mi alma se relaje y me haga soñar con cómo sería vivir aquí, con una pequeña huerta, unas cuantas ovejas, uno o dos burros, unas cuantas gallinas y, por supuesto, mi telar… en una casita sencilla, pero bien protegida contra la humedad, el frío y el calor. Con una sopita que hierve tranquilamente en una estufa en la que arde un fuego constante. Suena muy «cursi», lo sé. PERO, cuando me siento allí por la tarde y el sol seca mi camiseta empapada de sudor, cuando saco mis higos, mi pan y el queso y, acompañada por el canto vespertino de los pájaros, espero allí a que el sol desaparezca tras el Foia, entonces, por un breve instante, mi corazón se llena de una profunda alegría…























