Kurzwarenladen / mercería
(de) Es gibt ihn noch, hier in Monchique, einen Kurzwarenladen. Ich habe ihn entdeckt, weil ich auf der Suche nach einem Ersatzband für meine kleine Handytasche war, und bin diese Woche noch einmal hin, diesmal, weil ich nachsehen wollte, ob ich vielleicht rote Wolle für meine Mütze finde.
Ich kam ins Gespräch mit der Inhaberin/Verkäuferin (da bin ich mir nicht ganz sicher), so gut es eben geht mit meinen Kenntnissen der portugiesischen Sprache und ihren Kenntnissen der spanischen. Ich habe sie auf ihren schönen Schal angesprochen, den sie NATÜRLICH selbst gestrickt hat . Ich fragte sie, ob es im Portugiesischen ein besonderes Wort gibt, dachte dabei an die Mañanita, die „Bettjäckchen“ wie ich sie von den spanischen Frauen älterer Generationen kenne und sie ja auch meine Sieben Marien tragen. Ich hab es nicht geschafft, das herauszubekommen. Aber kurzentschlossen verschwand sie im hinteren Teil des Ladens und kam mit zwei weiteren Stücken zurück, die sie mir voller Stolz zeigen wollte: den Schal, an dem sie gerade arbeitet und einen, den sie vor über vierzig Jahren gehäkelt hat.
Zugegeben, nicht meine Farbe. ABER, wie so oft, empfinde ich eine tiefe Verbundenheit, wenn ich die Zufriedenheit spüre, mit der sie immer noch davon erzählt, wie mühsam und zeitaufwendig es war, diesen Schal fertigzustellen, und wie stolz sie daher immer noch ist, dass sie es geschafft hat.
(es) Todavía existe, aquí en Monchique, una mercería. La descubrí porque estaba buscando una cinta de repuesto para mi pequeña bolsa de móvil, y esta semana volví, esta vez porque quería ver si encontraba lana roja para mi gorro.
Entablé conversación con la propietaria/vendedora (no estoy muy segura), lo mejor que pude con mis conocimientos de portugués y sus conocimientos de español. Le comenté lo bonito que era su pañuelo, que, por supuesto, había tejido ella misma. Le pregunté si en portugués había una palabra especial para ello, pensando en las mañanitas, que me son tan familiares de las mujeres españolas de la generacion anterior a la mia y que también llevan mis Siete Marías. No conseguí averiguarlo. Pero, sin pensarlo dos veces, desapareció en la parte trasera de la tienda y volvió con otras dos piezas que quería mostrarme con orgullo: el pañuelo en el que estaba trabajando y otra que había tejido a ganchillo hacía más de cuarenta años.
Hay que reconocer que no es mi color. PERO, como siempre me suele ocurrir, siento una profunda conexión cuando percibo la satisfacción con la que sigue contando lo laborioso y lento que fue terminarlo y lo orgullosa que sigue estando de haberlo conseguido.
Übrigens: Ja, ich habe rote Wolle gefunden. / Por cierto, sí, he encontrado lana roja.







